SABIA USTED ? .............
Muchos siglos antes de que fuese una costumbre en el mundo
occidental, en China los apellidos se llevaban delante del
nombre de pila y en honor a los antepasados. Y se podía elegir
los de tres y hasta cuatro parientes.
Para algunos historiadores, los apellidos aparecieron en
Occidente en el antiguo Imperio Romano, alrededor del año 300
a.C. Casi sin documentación sobre la época, los primeros
estudios sobre genealogía (tal como se llama a la ciencia que
estudia el origen de las familias) tuvieron que esperar hasta el
siglo XI, en la Edad Media, época en que se registran los
primeros censos.
El origen de un apellido reconoce varias formas; las más
comunes son cuatro. La primera es a partir del patronímico que
designaba a quien era el hijo de una persona determinada y que
en los apellidos españoles se forma a partir de los sufijos az, ez,
en los apellidos españoles se forma a partir de los sufijos az, ez,
oz; así, Fernández es el hijo de Fernando; Míguez, de Miguel y
Alvarez, de Alvaro.
Otra de las formaciones posibles se da a partir del lugar de
origen. En esa categoría hay nombres como Dávila, que significa
"oriundo de Avila”.’A esta forma también se adaptan los
apellidos que se añadían como segundo apellido y precedidos de
la palabra "de" o "del". Así, apellidos como "de León", "del
Monte" o "Núñez de Villavicencio" (Núñez de la Villa de Vicencio)
hablan del lugar de origen. Si no era la zona, podía tratarse de
la parroquia a la que pertenecía la persona (en especial en el
caso de los esclavos que hasta podían llegar a tomar el apellido
del benefactor local o del amo).
Una tercera opción para crear un apellido deriva del oficio de
quien los llevaba: "Guerrero", "Herrero" y "Marino", son algunos
ejemplos.
Y, tal como suena cuando los escuchamos, los apellidos como
"Calvo" o "Moreno", aludían a apodos, características físicas o
espirituales y forman la cuarta categoría.
El origen del uso de dos apellidos como uno solo también
comienza en la Edad Media. Muchos son apellidos que se
formaron uniendo el apellido materno y el paterno.
Los dos apellidos más comunes en nuestro idioma son Pérez y
García.
El sistema de apellidos se hizo obligatorio recién hace unos 150
años. Hasta la primera mitad del siglo XIX, la transmisión y el
uso de los apellidos tenía sus reglas, pero se admitían muchas
excepciones, que complicaron las investigaciones genealógicas.
Hasta esa época se podía dar el caso de hermanos y hermanas
que, siendo hijos del mismo padre, tuviesen distintos apellidos;
esto sucedía porque los hijos podían elegir el apellido que
querían llevar de entre los existentes en las generaciones de sus
padres y sus abuelos.
El Concilio Católica celebrado en la ciudad de Trento, en el norte de Italia,
entre 1545 y 1563 como respuesta a la Reforma protestante)
hace obligatorio el requisito de que los apellidos se pasen de
padre a hijo. El Concilio también estableció como obligatorio el
registro de todos los bautismos, muertes y matrimonios y dio el
patrón específico para esos registros.
En España una legislación reciente permite que las personas
elijan qué apellido llevar delante (si el de la madre o el del
padre) a partir de la mayoría de edad, que es a los 18 años.
de Trento (el concilio ecuménico de la Iglesia
Católica celebrado en la ciudad de Trento, en el norte de Italia,
entre 1545 y 1563 como respuesta a la Reforma protestante)
hace obligatorio el requisito de que los apellidos se pasen de
padre a hijo. El Concilio también estableció como obligatorio el
registro de todos los bautismos, muertes y matrimonios y dio el
patrón específico para esos registros.
En España una legislación reciente permite que las personas
elijan qué apellido llevar delante (si el de la madre o el del
padre) a partir de la mayoría de edad, que es a los 18 años.